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Con la llegada del otoño, las montañas, bosques y praderas del Pirineo aragonés se cubren con un manto de tonos ocres, cobrizos, terrosos y rojizos que conforman una paleta de colores digna de contemplar.
Esta estación es una de las mejores para disfrutar del paraíso natural que ofrece la cordillera, con infinidad de rutas de todos los niveles que llevan hasta impresionantes cascadas, verdes valles o escarpadas cimas.
En este post, hemos seleccionado las mejores rutas del Pirineo aragonés para hacer en otoño, con opciones tanto familiares como para los montañeros más exigentes, sin olvidar a los ciclistas. ¿Quieres conocerlas?
Comenzamos nuestra selección de excursiones por el Pirineo aragonés por uno de sus valles más populares: Ordesa y Monte Perdido. Partiendo de la localidad de Torla, en unos 20 minutos en coche llegarás al parking de la pradera de Ordesa –aunque, en temporada alta, el acceso se realiza en autobús–.
Desde este punto parten la mayoría de las rutas que atraviesan el valle, aunque la pradera es tan espectacular que muchas familias se quedan a pasar el día en ella, disfrutando del verde paisaje.
Pero si prefieres echar a andar, la ruta por excelencia es la Cola de Caballo, un recorrido de 16 kilómetros que podrás realizar en unas 5 o 6 horas, entre ida y vuelta. Esta excursión es perfecta para hacer con niños, ya que la dificultad es sencilla, aunque hay que tener en cuenta el desnivel, de unos 550 metros.
La ruta parte de la pradera de Ordesa y enseguida se adentra en un bosque de hayas y abetos salpicado con varias cascadas a lo largo del camino: la de Arripas, la de la Cueva y la del Estrecho. Más adelante llegamos a las Gradas de Soaso, que dan paso a una inmensa y espectacular pradera tras la que se encuentra la imponente cascada de la Cola de Caballo.
Si vas con niños pequeños, otra opción es hacer el recorrido solo hasta la cascada del Estrecho, apenas unas dos horas entre ida y vuelta.
Una de las mejores rutas por el Pirineo en otoño para hacer con niños, dada su sencillez y corta distancia. Se trata de una ruta circular de 7,3 kilómetros con un tiempo estimado de entre 2,5 y 3 horas y un desnivel de aproximadamente 300 metros.
Saliendo desde el parking de Pineta, el camino se introduce rápidamente en un frondoso bosque de hayas que, en otoño, ofrece una paleta de tonos anaranjados. En el camino nos encontraremos con varias cascadas hasta llegar a los Llanos de Lalarri, donde pueden contemplarse unas espectaculares vistas de Monte Perdido. Si seguimos hasta el fondo del valle, podemos ver otra bonita cascada antes de regresar.
Otra de las rutas de senderismo por el Pirineo aragonés más apropiadas para hacer con niños, con una distancia de 7 kilómetros entre ida y vuelta y un desnivel aproximado de 350 metros. Suele completarse en un tiempo de 2 horas y media.
La excursión sale del parking de Pineta y comparte el inicio del camino con la ruta anterior, hasta llegar a una bifurcación en la que tomaremos el desvío hacia las cascadas del Cinca. Desde aquí ascendemos hasta encontrarnos con las bonitas cascadas, con varios saltos de agua y un entorno perfecto para descansar antes de tomar el camino de vuelta.
Muchos excursionistas enlazan esta ruta con la de los llanos de Lalarri, tomando el desvío hacia ellos en la bajada.
Esta ruta de senderismo por los Pirineos conecta las localidades de Bielsa y Tella utilizando el camino del Canal de Cinca, que se utilizó para la construcción y el mantenimiento de dicha obra.
Se trata de una senda lineal de unos 14 kilómetros y unos 350 metros de desnivel que puede hacerse en unas 5 horas. No obstante, se considera de dificultad moderada debido a que el sendero discurre, en varias ocasiones, bordeando precipicios, por lo que no es recomendable hacerla con niños pequeños.
Perfecta para transitar en otoño, la ruta empieza junto al aparcamiento de Bielsa y se adentra en un bosque hasta alcanzar el sendero del Canal del Cinca. Durante el camino, cruzaremos varios barrancos y atravesaremos algunos túneles, tornándose en varios tramos en un sendero totalmente aéreo que ofrece unas espectaculares vistas. El recorrido finaliza en el dolmen de Tella, junto al que se encuentra la carretera de acceso a la localidad.
Además, la excursión también puede hacerse a la inversa, partiendo de Tella y finalizando en Bielsa, una localidad que ofrece innumerables atractivos, así como muy buenas opciones de alojamiento. Entre ellas, destaca Caserón Baruca, una casa rural con capacidad para albergar hasta a 34 personas, perfecta para disfrutar de todas las ventajas del entorno rural. Cuenta además con una ludoteca para niños, talleres y juegos, pero también es ideal para grupos de amigos o reuniones de empresa, disponiendo de zona de barbacoa, chimenea y guardabicis.
Esta ruta ofrece uno de los paisajes más espectaculares que ver en los Pirineos, pero tiene una dificultad media-alta debido a la exigente subida y a la elevada duración.
El recorrido tiene unos 15 kilómetros entre ida y vuelta, con un desnivel de aproximadamente 1300 metros, y puede hacerse en unas 8 horas sin paradas. No se recomienda hacerla con niños pequeños debido a la fuerte exigencia.
La excursión se inicia en el parking de Pineta, coincidiendo al principio con el sendero de los Llanos de Lalarri hasta tomar el desvío por el camino de Marboré. Tras atravesar un bosque de hayas, llegaremos al Circo de Pineta y seguiremos ascendiendo por el tramo en zigzag conocido como El Embudo hasta finalmente alcanzar el Balcón de Pineta. Siguiendo unos 30 minutos más por un camino prácticamente llano encontraremos el Ibón de Marboré.
Si buscas una ruta por el Pirineo aragonés más exigente, una estupenda opción es subir a la cima de Monte Perdido, con 3.348 metros de altitud. Para ascender existen tres opciones: partir de la pradera de Ordesa, subiendo por la Cola de Caballo y el refugio de Góriz; subir desde la pista de las Cutas, pasando por Cuello Gordo y el refugio de Góriz, o empezar desde el aparcamiento de Pineta, ascendiendo hasta el Ibón de Marboré y el Collado del Cilindro.
Esta última ruta es la más popular, con 18 kilómetros entre ida y vuelta que pueden realizarse en unas 12 o 13 horas. Con un desnivel aproximado de 2500 metros, esta ruta es apta para montañeros experimentados y con buena forma física.
Por último, algunas de las mejores rutas en otoño por el Pirineo son aquellas que pueden hacerse en bicicleta y para ello no hay mejor entorno que Bielsa, gracias al espacio Bielsa Trocs. Se trata de una red de pistas y senderos que han sido habilitados para que puedas recorrer el valle en bicicleta de montaña, con opciones para todos los niveles.
Desde cómodas travesías por las pistas de La Estiva, Ruego o Montinier hasta escarpados descensos enduro por Subicierro, Comodoto o la sierra de Espierba. También es posible practicar cicloalpinismo en la zona de Urdiceto y Punta Suelza o por los picos fronterizos con Francia.
Además, el espacio cuenta con un circuito para principiantes perfecto para hacer con niños. Se encuentra en la zona del Cornato y discurre a lo largo de 700 metros de bosque.
Caserón Baruca
Calle Cívita nº4 Parcela 507
22365 Bielsa – Huesca – Pirineo Aragonés.
Tf: Recepción +34 663 226 143
Tf: Reservas +34 974 563 223